
«¡Pararse, pararse, que van a cantar una saeta!» Y el paso se detiene, al mismo tiempo que se produce el milagro de un silencio imponente. Y como un pájaro aletea en el aire la saeta:
«Que España ya no es cristiana
se ha dicho en el Banco Azul.
Podrá ser republicana,
pero la Reina eres Tú,
lucero de la mañana».
Un Viernes Santo de aquellos, al hacer una de sus clásicas paradas el paso de la Virgen de la Esperanza, la Macarena, como la llama el pueblo, y producirse un incidente provocado por los extremistas, salió de debajo del paso uno de los hombres sudorosos que lo conducían y exclamó en actitud retadora:
«Yo soy comunista, pero al que me insulte a esta Virgen le pego un tiro».■